Mi obra: Escenario de versos y emociones
Aquí, entre palabras y silencios, te invito a explorar el universo de mis poemas. Cada verso es un espejo, cada estrofa un eco de tu propia voz. Descubre mis poemarios y déjate llevar por historias que quieren ser tuyas. Mi deseo es que te identifiques, que te veas reflejado y que te apropies de cada palabra, creando una conexión única y personal.
CICATRICES es un viaje por la memoria y el desvelo, las madrugadas interminables, la congoja de la ausencia, las emociones enfrentadas, la luz y las sombras, el deseo inagotable. Un manifiesto en que la poesía se libera, se hace urbana y sutil, descarnada y guerrillera, deja brotar la nostalgia, da rienda suelta a los instintos, al amor de un sólo bando y también de dos, a la insurgencia de vivir y la profunda melancolía que nace de lo recóndito, esa pequeña parcela en soledad que forma parte de cada uno y en la que nos deleitamos, secretamente, como voyeurs de un pequeño jardín donde al anochecer y en silencio, se encuentran los amantes para lamerse las heridas que anticipan cicatrices. ¿Y qué sería de nosotros sin ellas? Si somos lo que amamos, lo que perdimos, lo que queda por soñar…
“Nunca prendió la llama del fuego amigo en la noche en que partimos hacia el porvenir, a qué distancia quedó del siempre, pólvora mojada de un fogonazo en la espalda que anunciaba une renaissance de moi dans toi. Y ahora tus ojos hermosos, detenidos en la fotografía, escrutándome al filo se han quedado posados, casi hipnóticos, en mi memoria del deseo”.
La horizontalidad sin fisuras es un ejercicio de equilibrio imposible entre la memoria persistente y sin embargo prescrita y la inexistencia de los cuerpos. En esa búsqueda de la palabra precisa que delimita la frontera entre lo tangible y lo imaginario se van desgranando historias cotidianas de deseo herido, casi moribundo; amores en ciernes impregnados de aroma a sándalo y jazmín; despedidas con fundido en negro a prueba de finales felices; y cambios de estaciones que se solapan en el devenir de un tiempo de aturdimiento y consternación por la oportunidad fallida. Lo que dejas ir nunca vuelve. Principio incontestable de cada adiós donde nada permanece ileso, enfrentados los silencios en un combate contra toda medida de tiempo, ajenos en el cuerpo a cuerpo que salva y condenados al naufragio a toda costa. Nadie sale intacto del final de los besos, pero quién no daría lo que fuera por uno solo de ellos. "Saciarnos en el otro como forma de apego a la vida fue la mayor de mis riquezas".
«No eres tú, es lo que en ti inventa mi deseo». Jacques Lacan fue capaz de condensar en una sola frase el verdadero significado del amor y la atracción. La proyección que hacemos sobre el otro para completarnos es el hilo conductor de las pasiones. Y estas, por lo general, nos conducen al reverso del escenario imaginado.
Este libro propone un itinerario inmersivo, una secuencia de emociones que acontecen en una dimensión espacio-tiempo. Todo se va acomodando de manera lógica hasta completar el círculo. Primero asistimos a la explosión: partículas de deseo que se extienden por cada poro de la piel; después, el terremoto que sacude los cimientos de nuestras pretensiones y anhelos; el descenso al lado oscuro y, finalmente, la perplejidad, consuman esta sucesión de subidas y bajadas. Y vuelta a empezar, como los viajeros inagotables que somos en la búsqueda de espacios de felicidad.
No perdimos la esperanza, porque en nuestra deriva nunca llegamos a alcanzarla. Y en esa incertidumbre sobrevivimos, como sombras que aún buscan en sí mismas la propia luz que les cegó.