Y de pronto, abril.
Cualquier parecido con la realidad
es necesario y urgente.
Los días de sol,
la calma sobre el mar.
El corazón en paz.
Pero en todo este paisaje
faltas tú,
esta foto es exactamente igual
que la anterior, y cuesta elegir una
que merezca tu atención.
Aún te beso, cada noche,
en un ejercicio de fe e insensatez.
Y me repliego tras tu espalda
para enfrentar el incipiente desvelo.
Pero descubro en mi barba de días
que vivo al margen de tus manos,
que entre nuestros corazones
se hace fuerte el invierno,
y cada soliloquio me acerca más
a la cara oculta del satélite.
Mientras el mundo mira al espacio,
yo me hundo en los lunares de tu pecho.
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Comentarios
Es un enganche total.
Tuve que seguir leyendo hasta el final. Espero más.